Miopía

Es la incapacidad de ver nítidos objetos a distancias lejanas. Normalmente aparece durante la infancia t puede progresar hasta la adolescencia o etapa adulta. Los factores de riesgo para desarrollar una miopía pueden ser:

- Historia familiar de miopías

- Estrés visual provocado por un trabajo en cerca como la lectura o el uso del ordenador

Miopía en adultos

Es frecuente que la miopía se desarrolle o aparezca en adultos como resultado de un estrés visual relacionado con el enfoque y la coordinación de los ojos. Por ejemplo, el estrés causado por la cantidad de horas que diariamente los adultos pasan leyendo o trabajando en el ordenador provoca una fatiga visual que repercute en la visión de lejos, especialmente en las últimas horas del día.

Miopía en niños

Muchas veces, los niños con miopía no se dan cuenta de que no ven bien porque no tienen ninguna referencia anterior. Piensan que todo el mundo ve de igual manera, hasta que empiezan a tener problemas para ver bien la pizarra o la pelota.

Tratamiento de la miopía adultos y niños

El tratamiento de la miopía suele consistir en la prescripción de gafas o lentes de contacto para mejorar la visión en lejos. En algunos casos específicos, se recomienda bifocales o progresivos para ayudar a reducir el estrés durante las actividades de cerca y para prevenir o controlar la progresión de la miopía.

En ocasiones, los problemas de enfoque, la mala coordinación de los ejes visuales o una función visual disminuida pueden contribuir a desarrollar o aumentar la miopía. En estos casos, se puede realizar un programa de Terapia Visual para ralentizar o reducir la progresión miópica. Esta terapia se puede realizar tanto a niños como a adultos.

Una buena higiene visual puede prevenir o reducir la miopía

Leer con una buena postura, usar una buena iluminación, hacer descansos durante la lectura o el uso del ordenador son factores que pueden ayudar a reducir la miopía, especialmente en niños.