Reeducación auditiva

El método Berard de reeducación auditiva es una técnica de estimulación sensorial que incide en la función cerebral de la audición y que consiste en el desarrollo de 20 sesiones de 30 minutos cada una centradas en la audición de música filtrada.

El primer paso es la realización de una audiometría previa que nos permite evaluar cómo está alimentada la función cerebral auditiva. Esta audiometría no sólo mide la cantidad, sino también la calidad de la audición, de manera que podemos detectar cualquier defecto en la percepción sonora. Esto es muy importante si consideramos que cada sílaba, vocal, tono, nota… vibra en una frecuencia que, si no es escuchada como las demás, estimula de manera precaria su área de integración del cerebro. Estas carencias pueden provocar:

    • Problemas del lenguaje
    • Lectura
    • Lecto – escritura
    • Memoria
    • Voz, etc.

En el caso de que existan estas complicaciones, el cerebro tiene que efectuar mucho más trabajo que si no las hubiera, provocando un cansancio que a su vez puede derivar en:

  • Déficit de atención (TDH)
  • Hiperquinesias
  • Ansiedades y mal comportamiento.

Hay que tener en cuenta que el sentido de la audición incide directamente en el eje hipofisario donde encontramos estructuras como el tálamo, hipotálamo y amígdala. Con esto se puede entender su beneficio y éxito en:

  • Síndromes con alteraciones en el desarrollo, como autismo, asperger o retraso psicomotor.
  • Estudiantes de música y de lengua, pueden tener alguna dificultad para percibir determinados fonemas o para colocarlos en una escala de frecuencias.
  • Síndromes genéticos, como Down o cromosoma X frágil.
  • Alteraciones neurológicas, traumáticas o no.
  • Cantantes, cuya voz depende de la calidad de la percepción auditiva y es susceptible de mejorar.
  • Desajustes emocionales y depresiones.
  • Presbiacusias, pérdida gradual de la agudeza auditiva, que comienza por los sonidos agudos y alcanza al resto de las frecuencias. Algo similar a lo que ocurre con la presbicia en el caso de la visión. Esa tendencia podría frenarse, recuperando parte de lo perdido.